Llegar a Merzouga es solo la mitad del viaje. La otra mitad empieza cuando te subes a un camello y las dunas de Erg Chebbi, algunas de más de 100 metros, se cierran a tu alrededor. Esta noche en campamento de lujo en Merzouga está pensada para quien ya está en la zona, porque viene en coche propio, en autobús o al final de otra ruta, y quiere vivir el desierto con comodidad y en privado.
Tu caravana sale a media tarde y llega al campamento con el sol rozando el horizonte. Allí te espera una jaima privada con cama de verdad, baño propio y ducha, una cena marroquí a la luz de los farolillos y una sobremesa de tambores bereberes junto al fuego. Después, el espectáculo es el cielo: lejos de cualquier ciudad, la Vía Láctea se ve a simple vista en las noches sin luna.
Por la mañana, amanecer desde la cresta de una duna, desayuno y, si te animas, un rato de sandboard antes de volver. ¿Dudas entre desiertos? Lee nuestra comparativa Merzouga, Zagora o Agafay o mira todos los tours privados desde Merzouga.